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CineClub La SALA Ciclo: Pasta & Plomo Un asunto de bandidos

CineClub La SALA Programación 1er Trimestre 2014

Ciclo: Pasta & Plomo Un asunto de bandidos  

Justificacion. 

Involucrarnos en el análisis del cine nos invita inevitablemente a realizar una revisión por algunos géneros cinematográficos y considerar la influencia que ejercieron en la cultura audiovisual a nivel mundial, tal es el caso del western como género cinematográfico nace prácticamente con el cine a comienzos del siglo XX, y se va delineando con las primeras décadas hasta llegar a lo que muchos consideran la primera gran obra del género, La diligencia (Stagecoach, 1939), sin embargo el análisis al que dirigiremos nuestra atención es hacia un género que desarrollo su propia forma tanto técnica como estilísticamente, es el caso de los “spaghettis westerns” o “westerns europeos”  que aparecen en los `60, cuando la producción de westerns clásicos estaba muy alicaída y cuando el propio cine había perdido espacio frente a la televisión. Estos son los primeros meta- westerns (westerns que hablan de westerns) de la historia del cine, son reinterpretaciones del western clásico: toman sus mitos, sus nudos narrativos centrales, sus personajes, sus locaciones comunes, su fauna y su flora para hacerlos girar sobre su eje hacia distintas direcciones que las que habían emprendido en el western clásico. De ahí que muchos teóricos consideren a los spaghettis como uno de los primeros géneros artísticos plenamente posmodernos. Se tiende a considerar que la posmodernidad aparece con la fragmentación del complejo cultural, económico y político que constituía la modernidad (aunque varían las periodizaciones, se puede decir que la modernidad tiene como tope los `50, donde aparecen los primeros signos de ruptura con lo anterior). Si en la modernidad lo característico era la unidad, la homogeneidad, la simplicidad aparente, la rigidez de ciertos patrones sociales, económicos, políticos, etc., la posmodernidad estaría caracterizada por una suerte de dispersión y mayor conflictividad en todos los aspectos de la vida. La complejización y el relativismo creciente tienen sus efectos sobre el cine, sobre todo el de post- Segunda Guerra Mundial. Por supuesto que siempre hubo una cierta estilización y riqueza en el cine anterior a la guerra, sobre todo del europeo (el cual contrasta con la mezquindad y pedantería del Hollywood de oro de los `30 y `40), pero es recién con los `50 y los `60, en pleno retroceso del cine industrial Gringo, cuando se dan las circunstancias históricas necesarias para que el cine europeo eclipse, aunque sea momentáneamente, al cine de los grandes estudios. La desaparición paulatina del periodo de oro de Hollywood coincide con el florecimiento creativo del cine europeo. Estos países, fuertemente golpeados por el enfrentamiento bélico, se encuentran arrasados y con gran parte de su población aniquilada. Es ese el ámbito de surgimiento del neorrealismo italiano, movimiento fundamental para entender, junto con el western clásico, al spaghetti. El neorrealismo es un tipo de cine desesperanzado y por momentos casi documental que pretende reflejar el periodo histórico de la post guerra. Tres grandes directores son característicos de esta primera generación neorrealista: Luchino Visconti, Vittorio De Sica y Roberto Rosellini. Mientras que Visconti se caracteriza por un registro, en una primera etapa de su carrera, semi documental y de impronta marxista (ejemplos son La tierra tiembla, La Terra trema, 1948  y Rocco y sus hermanos, Rocco e i suoi fratelli, 1960), De Sica se vuelca más hacia un humanismo costumbrista (Ladrón de Bicicletas, Ladri di biciclette, 1948 y Umberto D., 1952), y Rosellini hacia un análisis minucioso del reciente conflicto bélico (Roma ciudad abierta, Roma, città aperta, 1945, Paisa, 1946 y Alemania año cero, Germania anno zero, 1948). Marcado por obras esencialmente pesimistas, el neorrealismo marcó no sólo el cine italiano sino el cine mundial de los `50, `60 y `70. Los más ilustres representantes de la segunda generación neorrealista fueron Bernardo Bertolucci y Pier Paolo Pasolini, ambos todavía más volcados que Visconti hacia un cine social y marxista, pero cada vez más metafórico y complejo. Punto aparte merece el gran Federico Fellini, que frente a una primera etapa con algunos puntos en común con el neorrealismo (La Strada, 1954 y Las noches de Cabiria, Le Notti di Cabiria, 1957), se vuelca prontamente hacia un cine cada vez más barroco y personal (8 y ½, 1963). El movimiento neorrealista dinamizó el cine italiano y le dio grandes éxitos de público a escala mundial, dejando el terreno libre para los futuros spaghettis, encontrando ya un público familiarizado con el sentir y la cultura del pueblo italiano. El pesimismo neorrealista y su estilo cuasi documental impregnó, como se verá, a los westerns europeos, llevándolos hacia caminos distintos que los emprendidos por el western clásico.  Lamentablemente muchas veces se obvian los spaghettis westerns en los análisis historiográficos referidos al cine (sobre todo los encarados por los críticos cinematográficos yanquis) por su alta cuota de metadiscursividad (por ser westerns que hablan sobre westerns), ya que dejan en primer plano el artificio del lenguaje cinematográfico (por las rupturas con respecto al western clásico; los zooms, la música y el montaje llaman por eso mucho la atención). Esto siempre molestó a los críticos estadounidenses porque con sus constantes primeros planos, sus tomas extendidas, la música rimbombante y la brevedad de los diálogos, se puede decir que caricaturizaban por momentos al western clásico, como es habitual en nuestra programación hemos seleccionado 6 filmes  de los siguientes directores en donde procuraremos realizar un análisis estético técnico de semejante género cinematográfico, iniciaremos con Sergio Leone C’ERA UNA VOLTA IL WEST (Italia, 1968), Tonino Valerii I GIORNI DELL’IRA  (Italia,1967), Giorgio Capitani  OGNUNO PER SÉ (Italia,1968), Sergio Corbucci DJANGO (Italia,1966), Giulio Petroni  DA UOMO A UOMO (Italia, 1967), Sergio Sollima FACCIA A FACCIA (Italia, 1967)Nuestro objetivo es generar de este cineclub un espacio de exhibición y difusión de la cultura cinematográfica y audiovisual en la ciudad de Barranquilla, con el firme propósito de incentivar la generación de espacios que incorporen la reflexión, la sana convivencia, el aprovechamiento del tiempo libre.

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